Sobre Nosotros
Riven empezó mucho antes de ser una marca.
Somos Ramiro y Paola, hermanos, y Riven nació de algo bastante personal para nosotros.
Durante años, Ramiro convivió con acné, imperfecciones y marcas. Probó un montón de productos, cambió rutinas varias veces y pasó bastante tiempo tratando de entender qué le hacía bien a su piel y qué no.
Algunas cosas funcionaban por un tiempo. Otras no hacían prácticamente nada. Y muchas veces terminaba comprando un producto nuevo simplemente porque alguien decía que era “lo que había que usar”.
Pero lo más difícil no era solamente encontrar algo que funcionara.
Cuando convivís durante años con algo que no te gusta de vos, termina afectando más de lo que parece. Había días en los que Ramiro simplemente no se sentía cómodo con su piel.
Esa fue una de las cosas que más nos hizo pensar.
Hablábamos bastante entre nosotros sobre los productos que probaba, las recomendaciones que encontraba en internet y todas esas rutinas que parecían necesitar diez pasos para hacer algo que, en teoría, debería ser bastante simple.
Y de a poco apareció la idea de hacer las cosas de otra manera.
No queríamos hacer una marca que te dijera que necesitás cambiar todo de vos para verte bien. Tampoco queríamos prometer resultados imposibles solamente para vender un producto.
Queríamos crear productos que nosotros mismos tuviéramos ganas de usar.
Productos que entendieras para qué sirven. Que fueran fáciles de sumar a tu día. Que se sintieran bien cuando los usás y que no terminaran olvidados en un cajón después de dos semanas.
Con el tiempo Riven empezó a tomar forma alrededor de esa idea.
Para nosotros, cuidarse no tiene que ver con perseguir una versión perfecta de uno mismo.
A veces es algo mucho más simple: levantarte, mirarte al espejo y dedicarte unos minutos. Encontrar una rutina que te haga sentir bien y sostenerla porque realmente disfrutás hacerla.
Queremos que nuestros productos formen parte de esos momentos.
Y todavía hoy intentamos tomar las decisiones de Riven de la misma manera que cuando todo esto era solamente una conversación entre nosotros: preguntándonos si lo que estamos haciendo realmente tiene sentido y si nosotros lo elegiríamos.
No porque tengas que corregirte.
Porque decidiste cuidarte.
Riven nació de nuestra historia, pero queremos que encuentre un lugar en la tuya.